Sociedad y Cultura

El cementerio musulmán incrementará su capacidad en un 71%

Aprobado el pliego de condiciones para contratar las obras de ejecución de 69 nuevas fosas Además se plantarán olivos y palmeras y se ejecutarán aceras y un vial de acceso al cementerio

La Junta de Gobierno ha aprobado el pliego de condiciones para contratar las obras de ampliación del cementerio musulmán, que se encuentra a la izquierda de la puerta principal del camposanto.

Estos trabajos permitirán ampliar el número de fosas en 69 siendo el número actual de 97 fosas, a la vez que se mejora la adecuación de este espacio con la delimitación de las unidades de enterramiento mediante la colocación de bordillos de hormigón prefabricado.

Asimismo se plantarán olivos y palmeras y se ejecutarán aceras y un vial de acceso asfaltado desde la calle exterior al cementerio municipal hasta el acceso exterior al cementerio musulmán.

Otra de las obras contempladas es la reparación de la mezquita existente que se encuentra deteriorada en la cúpula de la cubierta y en la pintura de revestimiento de las salas interiores.

En las obras que se llevarán a cabo se respetará la infraestructura que rodea en la actualidad el cementerio musulmán y que data de 1890.

Los trabajos se llevarán a cabo sobre una superficie de 445 metros cuadrados. Es este un viejo anhelo que persigue el Ayuntamiento, ya que en marzo de 2017 también presentó un proyecto similar.

El año pasado se produjeron cuatro enterramientos y en 2017 tuvieron lugar dos.

Orígenes

El cementerio musulmán de Murcia se habilitó durante la década de los años 90 para dar respuesta al fallecimiento de personas que profesaban esta religión y que se encontraban en la capital regional, en buena medida, atraídos por los puestos de trabajo relacionados con la agricultura que surgieron en la comarca del Campo de Cartagena.

El 27 de abril de 1998 se produjo el primer enterramiento musulmán y Murcia se convirtió en la segunda localidad española en contar con un camposanto para musulmanes por detrás del que se habilitó en el municipio madrileño de Griñón.

El pueblo musulmán entierra a los fallecidos directamente en la tierra, a poca profundidad, colocando a la persona en posición de cúbito supino lateral, envuelta en un sudario después de lavar el cuerpo y orientándola hacia La Meca.

Estas obras cuentan con un presupuesto máximo de 126.982,82 euros en un plazo de 3 meses.

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