Rincón literario dominical

El Rincón Literario Dominical de Paco Marín: “Los vecinos“

TÍTULO:     Los vecinos

AUTOR:      Fredrika Bremer

                Traducción de Carmen Montes Cano

EDITA:       Alba (2019) -rara avis-

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 12,5 x 20 cm. Número de páginas: 608. PVP: 24,50 €. ISBN: 978-84-9065-608-2

Contaba Elizabeth Gaskell que, cuando Charlotte Brontë leyó Los vecinos, pensó que «todo el mundo imaginaría que había sacado la idea del personaje de Jane Eyre del de Fransiska, la narradora de la novela de la señorita Bremer». Los vecinos (1837), traducida muy pronto al inglés y a otras lenguas, fue un éxito internacional: la leen, por ejemplo, las protagonistas de Mujercitas y en Gran Bretaña y Estados Unidos promocionaron a su autora como «la Jane Austen sueca». 

Ambientada en la región histórica de Smolandia, pinta el retrato de una comunidad con la voz de su heroína y narradora, una mujer de veintisiete años bajita y no muy agraciada, recientemente casada con un médico al que llama Oso. En las cartas que envía a una amiga, que son como un diario íntimo y a la vez un proyecto de novela, describe su vida conyugal y la de sus nuevos parientes y conocidos, entre quienes destaca su imponente suegra, la baronesa Mansfelt, que se expresa con dichos y refranes. La noticia de que un misterioso forastero ha alquilado una de las casas más nobles de la región desata un reguero de rumores: ¿será un espía, un italiano que ha matado a su mujer, un rico exiliado portugués? Al final el nuevo inquilino no será tan desconocido para sus vecinos, pero trastornará su paz: lleva a las espaldas la carga del «fuego de los abismos» y «la pasión de la destrucción». 

Fredrika Bremer fue una de las figuras literarias más importantes de la Suecia del siglo XIX, y en esta novela trata multitud de temas —desde el significado de la música al comercio de esclavos—, siempre con la vista puesta en el poder del amor y la reconciliación, y en el equilibrio entre romanticismo y armonía.

Fredrika Bremer (Åbo -hoy Turku, en Finlandia-, 1801 – castillo de Årsta, 1865)nació en el seno de una rica familia dedicada a los negocios. Cuando tenía tres años se mudaron a Estocolmo, y cerca de la ciudad sus padres compraron el castillo de Årsta, un edificio del siglo XVII. Junto con sus cinco hermanas fue educada por institutrices y preceptores, según el modelo de formación de las clases altas de la época, con el objetivo de destacar en la vida social y en el matrimonio. Nunca satisfecha con estas aspiraciones, empezó desde muy joven a trabajar en instituciones benéficas y solo para conseguir financiación para estas decidió escribir. Sus Teckningar utur vardagslivet [Esbozos de la vida cotidiana], que arrancaron en 1828 y de los que en 1858 habían llegado a publicarse trece volúmenes, fueron un gran éxito y enseguida se tradujeron al inglés y otras lenguas. En vista de la repercusión, decidió tomarse la literatura en serio y contrató como profesor a Per Johan Böklin, director de un colegio de Kristianstad, ilustrado y reformista, que se le declaró, pero luego se casó con otra (Fredrika nunca llegó a casarse). Presidentensdöttrar [La hija del presidente] (1834), Nina(1832) y, sobre todo, Los vecinos (1837), que en Estados Unidos presentaron como obra de «la Jane Austen sueca», contribuyeron a consolidar su fama literaria. Viajó por Suiza, Estados Unidos (donde conoció a Nathaniel Hawthorne y Ralph Waldo Emerson) y Gran Bretaña (donde conoció a Elizabeth Gaskell y George Eliot). Fundó en 1853 la Asociación de Mujeres de Estocolmo para el Cuidado de los Niños y en 1854 la Asociación de Mujeres para el Progreso de los Presos. Su lucha en defensa de los derechos de la mujer se plasmó en Hertha (1856), que llegó a discutirse en el Parlamento sueco.

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