Sucesos

La Guardia Civil rescata a dos perros en un pantano de riego de Totana

Servcio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA)

La Guardia Civil rescata a dos perros en un pantano de riego de Totana

▪ Se trata de dos cánidos de raza Mastín que habían caído al pantano▪ La inanición y el cansancio extremo que presentaban, así como la imposibilidad de salir solos de la balsa, probablemente les hubiera provocado la muerte si no llegan a ser detectados por los guardias civiles

Murcia, 25 de mayo de 2022. La Guardia Civil de la Región de Murcia ha rescatado a dos perros de un pantano de riego de Totana, en el que posiblemente, si no llegan a ser hallados por los efectivos del SEPRONA, hubieran muerto.

Los hechos tuvieron lugar en el municipio de Totana, cuando guardias civiles del SEPRONA se encontraban realizando una serie de comprobaciones en una finca y detectaron que en el fondo de un pantano de grandes dimensiones destinado al riego se encontraban dos perros de gran envergadura y peso.

Los canes se encontraban en el borde de la línea que delimitaba el nivel de agua del pantano, entre unas escasas plantas arbustivas que había, luchando por poder salir del agua en reiteradas ocasiones e intentando subir por la ladera del embalse, pero esa misma ladera, al encontrarse forrada por PVC para su correcta impermeabilización y anulación de fugas, hacía inviable su salida.

El hecho de que ambos animales tuvieran sus cuerpos mojados por los múltiples intentos de escapar, sumado a lo resbaladizo del PVC, hacía que resultara imposible que pudieran subir la ladera del pantano para poder ponerse a salvo.

Los guardias civiles, que constataron rápidamente la imposibilidad de salida del pantano, con la mayor premura posible y con la ayuda de una cuerda que portaban en el vehículo oficial iniciaron las maniobras de rescate de los canes, pero en ese instante comprobaron que la longitud de la cuerda disponible era insuficiente por la gran distancia desde el borde de la parte superior segura del pantano hasta el lugar donde se encontraban los animales, ya que el nivel de agua embalsada era escaso y se trataba de un pantano de gran capacidad. 

Uno de los efectivos de la patrulla del SEPRONA realizó una serie de gestiones con los vecinos de la zona para buscar otra cuerda y unirla a la primera, pero ante la escasez de tiempo disponible, el otro guardia civil de la patrulla se trasladó hasta la sede de Protección Civil de Totana, donde solicitó dos cuerdas más de gran longitud y un flotador rescatador de la dotación de esa Unidad. 

Con el material óptimo, los guardias civiles, en compañía de un operario de la Comunidad de Regantes del Trasvase Tajo-Segura, que se encontraba en la zona próxima al pantano, iniciaron el rescate de los canes y así evitar su muerte debido a la inanición y el cansancio extremo que presentaban, así como la imposibilidad de salir solos de la balsa.

Uno de los guardias civiles y el operario de la Comunidad de Regantes descendieron hasta el fondo del pantano, mientras el otro guardia civil permanecía arriba en el borde superior del mismo, con objeto de asegurar las cuerdas y poder tirar de los animales.

Una vez en el fondo comprobaron que se trataba de dos perros de raza Mastín, un macho y una hembra de gran peso, los cuales mostraban un estado de ansiedad extremo, dada su situación, por lo que durante las maniobras de su rescate precisaron inducirles tranquilidad a base de muestras de cariño.

Fue entonces, cuando se iniciaron las labores de extracción, con gran dificultad por la nula colaboración de los animales debido a su estado de cansancio. En principio se ató firmemente al macho y se procedió a tirar desde arriba siendo ayudado también desde el interior del pantano, ya que el ejemplar rondaría los 60 kilogramos de peso, manteniendo firme la cuerda ya que el mismo oponía toda la resistencia posible e intentaba romper la cuerda a base de mordidas, poniendo todo tipo de trabas con movimientos y saltos para intentar zafarse de la misma. Una vez extraído al macho del pantano se repitió la maniobra con la hembra, la cual opuso menos resistencia que éste.

Ya en zona segura fuera del pantano, los guardias civiles comprobaron la posible implantación de los microchips obligatorios en los canes, para iniciar su devolución al propietario, no obteniendo lectura alguna, por lo que los mismos no poseían identificación que hiciera viable la devolución expresada.

Una vez rescatado y comprobada la carencia de microchip, el macho mordió la cuerda de sujeción y escapó. La hembra quedó en custodia la empresa dedicada a los servicios de retirada y control de animales abandonados.

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