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“La mayor infamia de la democracia” por Ramón Galindo

Y con esto poco apoco, Sánchez esta semana -en su línea y dentro de pronóstico- ha escrito el capítulo más vergonzoso que el presidente de una nación pudiera hacer: «Dar el pésame a su señoría, un senador de Bildu, de cuyo nombre no quiero acordarme, una banda de asesinos». Aunque él evite ciertas palabras y cuando dice «banda» omite «terrorista» como si a un miembro de de la banda musical de los niños de San Felipe Neri se refiriese. De esta forma ratifica dos cuestiones:

-Una, que reconoce tácitamente que Bildu es ETA, por lo que tiene que dar gracias de ser presidente con el respaldo de una banda terrorista con casi mil asesinatos (incluidos mujeres y niños) a sus espaldas.

-Y segunda que odia y ningunea a las víctimas civiles y muy especialmente a Policías, Guardias Civiles y Militares, que inocentemente sacrificaron en pos de la democracia y el estado de derecho.

Pero esto de «evitar» ciertos términos es el pan nuestro de cada día de este gobierno socio-comunista. No, no me he equivocado, no he dicho social-comunista, he dicho «socio-comunista». Que nunca pronuncian las palabras recortes ni rebajas en sueldos y derechos -los llaman ajustes-.

Pues bien, este gobierno socio-comunista, ante la crisis en la que ya tradicionalmente nos sumerge el PSOE cada vez que ha gobernado, se acaba de inventar otra forma de negocio: El «págame si quieres que te desokupe» siempre y cuando no seas una reportera de Telecinco, que en ese caso en menos de seis horas, el okupa se pira con el rabo entre las piernas.

Y así hasta se asustan y se rasgan las vestiduras, cuando Ortega Smith, pide que se aplique la norma de proporcionalidad de la defensa propia, en vez de tener que dejar que los narcotraficantes embistan sus potentes coches (robados) contra los pequeños utilitarios de la Policía Nacional o que disparen impunemente desde las gomas -a sabiendas de que no habrá capacidad de respuesta- contra los helicópteros de la Benemérita. Plomo es poco, yo añadiría mercurio.

¡Pero como va a ser que Sánchez legitimice a quien odia! Si no le importa dar el pésame de un criminal que eligió voluntariamente quitarse la vida, y sin embargo no tuvo piedad de los que inocentemente fueron secuestrados o asesinados por la espalda.

Por todo esto y muchas cosas más, el desvergonzado Sánchez debería dimitir, pero como no va a ser así, los españoles y nuestros representantes no deberíamos perder el tiempo intercambiando Whatsapp app como hace «alguno» probando a ver, cuantos enchufas tú y cuantos yo, a sabiendas de que además el susodicho tarda poco en filtrar los mensajes. Sino que la respuesta ha de ser más contundente, pese a que visto lo visto nos joderemos tres años más si no es, que como Maduro, su gurú inspirador, no se sacan algún as de la manga para perpetuarse en el poder y entonces si que vamos a tener que ir acopiando rollos de papel higiénico.

Y así, como todos los finales de semana, enciendo el puro de los domingos (mientras me dejen) que en perjuicio de mi salud pero a la vuestra, enciendo en la sobremesa del domingo, con la única excusa de poder enviar un abrazo a amigos y familiares.

Ramón Galindo.

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