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Montanaro de aquí: LA IMPRONTA NEFASTA DE LA REGIÓN DE MURCIA Y SU POBRE CLASE POLÍTICA, PERDÓN POR LO DE CLASE

LA IMPRONTA NEFASTA DE LA REGIÓN DE MURCIA Y SU POBRE CLASE POLÍTICA, PERDÓN POR LO DE CLASE.

«La gestión, la honradez y el trabajo bien hecho ganan en Andalucía», basándome en esta sentencia del genares que gobierna la región hay que establecer salvedades, en Murcia no hay gestión, la honradez se presupone como el valor en la milicia y el trabajo bien hecho es una ironía, la región de Murcia no es Andalucía, y López Miras dista mucho de Moreno, un abismo, en gestión y dirección, del porte y la presencia mejor dejarla en el cajón, sin jugar con las nomenclaturas y los estereotipos, pero verlo junto a la reina cuanto menos es tosco. Un Consejo de Gobierno en San Esteban durante la Semana de la Huerta y acicalados para el momento darían notas de cómic irrepetibles, todo se andará…, no voy a hacer gala ni usar el epíteto de ser un negligente por no usar lo de impresentable total y sin parangón, pero se acerca. 

López Miras sigue siendo la marioneta de las aguas residuales del PP en España, si Sánchez es un rémora consensuada del PSOE, este lo es aquí, es el último reducto de Casado y García, sacrílegos de la dignidad política conservadora, es la evidencia del desengaño y la decepción, Murcia hoy es el triste exponente actual de dos fracasados que han hundido al PP nacional y de lo que ello supone desde hace más de dos décadas, un cortijo del Virrey Valcárcel que condenó a esta región al ostracismo más absoluto y profundo, rodeado de una tropa de saltimbanquis y payasos de circo, y así nos va. Algo está claro, hasta que toda esta reata de consejeros y asociados, alcaldes, alcaldesas y pedigüeños no desaparezcan del escrutinio regional junto al Tío Pencho de San Esteban, por lo de huertano…, el PP murciano seguirá ahondando en el sumidero de la política nacional, con el consecuente perjuicio de los moradores de esta región, que no murcianos. Hay consejerías muy bien dirigidas, son técnicos con reputada experiencia, sin duda, y seguro que apuestan por este cambio en yuxtaposición camufladas por las que están sin futuro salvaguardando la cola del paro, y no pocas.

 Dice este presidente por accidente y marioneta de guiñol que ve con «agrado» la propuesta de crear la provincia de Cartagena, no descarta esa propuesta porque, en muchos aspectos, cree que «es muy buena para Cartagena y también para la Región y, por lo tanto, para España». No se puede ser tan tonto, es sin duda una tomadura de pelo dentro de un plan de “quedar bien en un adelanto electoralista”, claro que es buena, pero era buena ya hace siglos cuando lo fue, hay que recordar por esto de la deuda histórica, tan de moda hoy que, la región de Murcia se conformó durante siglos gracias al apogeo de tres mil años de Cartagena, puerto estratégico del Mediterráneo, de su tráfico mercantil abriendo fronteras hacia Valencia, El Centro de la Península y Andalucía. Hace 40 años con el estatuto se debería haber devuelto a Cartagena y comarca la autoridad merecida y extirpada en un pasado y, además, hubiera sido engrandecer la región. Y lo ve con agrado. No os lo creáis, abrirán un debate de enfrentamientos en lugar de acercamientos y diseñarán en Murcia un caos provincial ante un despegue económico escondido y manipulado.

El señorito ha considerado «propicio» que la Oficina del Mar Menor se sitúe en Cartagena y en el entorno de la laguna por motivos de «cercanía, sensibilidad y por muchísimas cuestiones». Insisto, nos toma por gilipollas. ¿Quién te crees que eres para considerar por muy mimado que estés en tu partido dando cuentas en la sombra al de Puerto Lumbreras?

No es una reivindicación provincial, de hecho, tendría que crearse la tierra 3.000 veces para que algún trozo de ella en la región alcanzara la historia y el protagonismo de esta tierra milenaria, novia del Mediterráneo, amante de la Luna y concubina del Sol, Sí, la de Cartagena, el desarrollo intelectual que un crisol de culturas a lo largo de más de tres mil años de historia ha dejado en los genes cartageneros, eso no tiene parangón, sí es una crítica a las envidas e intereses renacidas una y otra vez más alá de la Cadena, dónde, los gestores políticos con soberbia como López Miras y anteriores han usado el desprecio y el enfrentamiento recurrente para desunir cada día más a una región rica, trabajadora y sobre todo honesta y aquí no establezco diferencias entre sus moradores, los murcianos no son enemigos de los cartageneros ni los yeclanos de los lorquinos…, pero todos tenemos un enemigo común que nos causan desafección, y no es otro que el histórico ente gestor político, un nauseabundo mundo de injerencias y manipulaciones que desde San Esteban llevan cuarenta años ahogando a una importante parte de la región, y hoy con López Miras suma y sigue y alcanza su punto álgido de desprecio, unos tahúres de despacho con una generosa nómina, apoderándose de la historia y de la tradición de los cuatro puntos cardinales en su beneficio. Otro ejemplo es la parodia de Manuel Duran y con mochila, y no muy buena, más de lo mismo o peor y quizás es el inicio de una juerga de nombres y de estrategias mundanas. Pura pantomima. Nos toman por tontos. En Esta región, Ciudadanos, un partido condenado a la nada exigió el cese del entonces presidente murciano Pedro Antonio Sánchez tras su implicación en la trama Púnica y el caso Auditorio y finalmente el PP optó por su relevo con López Miras, una marioneta sin cabeza que primero fue elegido presidente regional a las bravas, quizás porque había que buscar en el cajón alguno sin rémora y dócil, y unos meses después se hizo también con las riendas del PP murciano pero impostado, todo un libelo político de intereses partidistas, no de intereses regionales.

 El nexo de unión de estos impresentables que gobiernan España y Murcia, porque lo hay, a pesar de la distancia ideológica, a pesar de la distancia kilométrica, es la cercanía con la indigencia moral que conllevan, no tienen dignidad y lo demuestran día a día, con soberbia y sin tapujos. Murcia no es Madrid y no es Andalucía, es la región más despreciada de España, casi odiada. ¿Por qué? Es la región más defenestrada de España y es la región más ruin por pobre y tibia. López Miras no es Ayuso, no es Moreno, y hacen falta políticos que dirijan la región con nivel, no talla, nivel y quizás, conocimiento y experiencia y no tanta envergadura política que pueda ser hasta ofensiva.

 No puede haber “decepción”, puesto que no existe ni se le espera a ese pesar causado por un desengaño, obviamente no hay engaño, solo resignación por lo que no hay “desengaño”, en esta vieja tierra Trimilenaria, sus gentes y moradores sabían y sabemos sobre la clase política, lo mismo de siempre en estos cuarenta años, miserables monigotes con pedigrí inventado y tampoco hay “desilusión”, pues ni había una euforia previa ni una ilusión establecida por ser legalmente autónomos. ¿Desapego?, nunca ha habido apego ni cariño ni simpatía hacia y de Cartagena, de su campo, de sus minas y su mar por una región condenada al ostracismo político por culpa de unos dirigentes absentistas de la identidad de sus gentes, deshonestos con los intereses de su población y nada honrados con la historia y la naturaleza de sus habitantes.

Decía Antonio Machado sobre la realidad; “Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”.

No es que hayan perdido en el PP de la Región de Murcia el contacto con el suelo, es que nunca tuvieron los pies en él. Si estos tragaldabas quieren en las elecciones venideras recuperar terreno y hegemonía, necesitan una profunda reestructuración organizativa y sobre todo nominal, Habelas, hailas y hailos, que diría un gallego, ahora toca convencerlos.

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