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PENSANDO EN VOZ ALTA: JUBILACIÓN Y PENSIONES

PENSANDO EN VOZ ALTA

JUBILACIÓN Y PENSIONES

Hoy lunes, día 12 de julio, juran o prometensus cargos los nuevos componentes del consejo de ministros. No se si estos nombramientos, tal y como nos están acostumbrando, querrán tapar temas más peliagudos y controvertidos como, por ejemplo, la nueva “Ley de seguridad nacional”. Tanto de un tema -nuevos ministros- como de otro -ley de seguridad nacional- pensaremos en voz alta en próximas columnas.

Me gustaría saber que opinan los nuevos elementos ministeriales sobre el tema(jubilación y pensiones). Por otra parte, he leído, no en profundidad, que en la ley de seguridad nacional aparece un punto por el que te pueden confiscar tus “riquezas” ¿las pensiones, también? Pues bien, ya que en los últimos días se está hablando de qué puede pasar con las susodichas y manidas pensiones de aquí a un tiempo, yo humildemente quiero manifestar mi pensamiento.    

Pensiones y jubilación tenían que ser temas cerrados, temas de Estado y amparados por la Constitución, así nadie lo usaría como arma arrojadiza y de miedo para alcanzar su ‘parcelita de poder’. Por suerte o por desgracia, estas, las pensiones, es algo que afecta a toda la población y por lo tanto tiene que estar salvaguardada. Pueden pensar los «intelectuales, hombres y mujeres de estado»que ellos las van a tener aseguradas por haber “mal mandado y mal gobernado” durante un tiempo… pero me imagino que tendrán familias y, aunque solo fuese por ellos, debían de dejar de hacer el indio. 

Como he manifestado anteriormente, en estos días se está hablando, y mucho, de las‘dichosas’ pensiones; sobre todo, si de aquí a unos años se cobrarán o no. Según estudios realizados por expertos en el tema y, modestamente, por mí, mismo, los pensionistas españoles podrían perder, aproximadamente, la mitad de su poder adquisitivo en 35 años. Por ello lanzamos una propuesta, que puede parecer sorprendente,sin embargo, creo, necesaria: “Capitalización de las pensiones”; más concretamente, sería que los trabajadores ahorren parte de su aportación a la Seguridad Social en una cuenta donde se efectúan diversas inversiones, rescatándola cuando hayan finalizado su vida laboral, cobrando una renta vitalicia en función de la cantidad con la que cuenten en ese momento. 

Este proceso lo considero muy necesario ya que la sostenibilidad del sistema de pensiones en un futuro es más que cuestionable, debido a que la relación trabajador-pensionista se encuentra muy, muy cerca de mínimos históricos. Esta bajada tiene, parte de su explicación, en que las crisis económicas hacen mucho daño; esto podría revertir, pero hay una variable, que posiblemente, no tenga reversión, cual es la demografía.

Manejando con sumo cuidado las cifras, siempre las consideramos como punto de partida, nos encontramos con qué en 1971 sólo un 9,7 % de la población tenía más de 65 años, hoy esa cifra sube al doble, 18,8 %, y se ha estimado que en 2060 será del 38,7 %. Para ese momento estaremos, casi con toda seguridad, en un trabajador por un pensionista.

¿Cómo atajar esta situación? Planteamos cuatro posibles alternativas: retrasar la edad de jubilación de forma progresiva, reducir las prestaciones, subir las cotizaciones sociales de forma ‘brutal’ y optar, como ya apuntamos al principio, por la capitalización.

Respecto de la primera alternativa yo tengo mis reservas. Me explico: No soy partidario de que todos los profesionales se jubilen a la misma edad. Hay profesiones de riesgo, por ejemplo, la minería, en las que hay que jubilar a sus gentes, no ya a los 65 años, sino a edades más tempranas y con todos los honores. Por el contrario, hay otras en las que se puede alargar la labor, hoy día, hasta los 70 o 75 años; o hasta que la persona, voluntariamente, considere. Por otro lado, reducir las prestaciones y subir las cotizaciones sociales son medidas muy dolorosas. Subir las cotizaciones pondría en peligro la creación de empleo, siendo una amenaza para la viabilidad de la SeguridadSocial. Es por todo esto por lo que pienso que lo más acertado es capitalizar parte de las cotizaciones, es, en principio, complicado, masno imposible.

Reitero y subrayo dos ideas, para mí capitales: Capitalización y heterogeneidad en la edad de jubilación. Este segundo punto lo apoya, así mismo, el servicio de estudios del Banco de España; este organismo resalta la necesidad de tener en cuenta «que la heterogeneidad en el ciclo laboral de los individuos es muy acusada» y apunta hacia el sistema que flexibilice la entrada en la jubilación a distintas edades.

En cuanto a la capitalización hay que señalar que el problema real del sistema público de pensiones no es su sostenibilidad, sino, lo que en economía conocemos como coste de oportunidad, aquello que los cotizantes y pensionistas actuales están dejando de ganar por estar sujetos a un sistema de reparto en lugar de un sistema de capitalización. En el sistema de reparto lo que paga un cotizante es consumido directamente por un pensionista, En un sistema de capitalización, un trabajador ahorra para su propio futuro y durante el tiempo de espera ese ahorro se capitaliza invirtiéndose en proyectos empresariales que benefician al resto de la sociedad. Yo preconizo que la capitalización la lleve a cabo el propio Estado, no empresas privadas, y respaldada por la garantía del mismo. 

Esta es una forma de que mi aportación hoy es mi ‘recompensa’ mañana, y hay que acelerar el proceso. No dormirse ni embarcarse en diálogos inútiles. No usen como escudos, para esconder su ignorancia, la jubilación y pensiones.

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