Rincón literario de Paco Marín

Rincón Literario de Paco Marín: “5 Jotas”

TÍTULO:     5 Jotas

AUTOR:      Paco Gómez Escribano

EDITA:       Editorial Alrevés (2020)

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 15 x 23 cm. Número de páginas: 304. PVP: 20,00 €. ISBN: 978-84-17847-49-4

Caminamos por un barrio, o mejor dicho por ‘el barrio’, en forma sosegada y sin prisa. Conocemos a una serie de personajes curiosos: Charli, Banderines/Nora, Pestaña…, a ritmos de blues. Nunca sabremos que es real y absurdo en la vida de estos personajes; ya que a absurdo suena el robo de un almacén repleto de jamones “5 Jotas” de Sánchez Romero Carvajal… más termina siendo real. Novela llena de curiosidades, entre ellas: ¿A quién recuerda Manuel Pérdigo? Ejecutivo de la empresa “5 Jotas”.

Al Charli, un tipo duro con un pasado repleto de delitos y drogas y un presente sin futuro que compensa con alcohol y cigarrillos, le han dado un soplo. Como en otras ocasiones, busca al Banderines, su antiguo colega y compinche, con idéntico pasado, pero con un cociente intelectual que le ha servido para ejercer de cerebro en otros golpes.

Esta vez, al Charli le va a costar convencer al Banderines, ya que se trata de robar jamones. Pero, tras confirmar que el botín no es nada desdeñable, accede. 

Para el atraco necesitarán un amplio elenco de expertos del crimen, así que mientras el Banderines planifica el golpe, el Charli irá pergeñando una banda de lo más pintoresca.

Un golpe no es fácil de planear y el resultado puede ser imprevisible, pero un atraco así solo podía concebirlo Paco Gómez Escribano, un autor que conoce mejor que nadie los barrios periféricos y las personas más denostadas por la sociedad.

Paco Gómez Escribano (Madrid, 1966) es Ingeniero Técnico Industrial en la rama de Electrónica. Actualmente imparte clases de Formación Profesional en un instituto público de Madrid.

Sus poemas y relatos están publicados en diversas antologías, ya que ha sido finalista en distintos premios. Suele frecuentar y participar en los principales festivales de novela negra de la geografía española. Escribe en diversas publicaciones dedicadas al género negro, en sus blogs y en su página web.

Hasta ahora es autor de ocho novelas: El círculo alquímico (2011) y Al otro lado (2012), ambas con la editorial Ledoria, calificadas como thrillers esotéricos, con gran éxito entre sus lectores; Yonqui (2014), con la editorial Erein; Lumpen (2015), con la editorial Pan de Letras, escrita a cuatro manos con el escritor Luis Gutiérrez Maluenda; Manguis (2016), con la editorial Erein; y #MadridPrisión (2017), con la editorial Black & Noir; Cuando gritan los muertos (2018, premios Ciudad de Santa Cruz, Negra y Mortal y finalista del premio Hammett de la Semana Negra de Gijón y del premio Novelpol) y Prohibido fijar cárteles (2019). Con Yonqui entra de lleno en el género negro. Junto a LumpenManguis y #MadridPrisión, las novelas comprenden un viaje físico y literario por distintas épocas del barrio del propio autor, Canillejas, situado al este de Madrid, que se complementa con el poemario Versografía maldita, del que han dicho que es el reverso de su prosa. Jotas es su nueva novela. Paco y la editorial Alrevésvuelven con más fuerza que nunca al panorama noir.

En su barrio, Canillejas, nos recibe Paco Gómez Escribano… Gracias…

P.- Recuerde, por favor, a los lectores quién es Paco Gómez Escribano.

R.- Un tipo criado en Canillejas, un barrio del este de Madrid en el que acabaron sus padres después de varias peripecias vitales; un tipo que estudió lo justo y más tarde, mientras trabajaba, se empecinó en hacerse ingeniero industrial, cosa que consiguió con bastante esfuerzo; un tipo al que la lectura salvó la vida, ya que mientras leía no hacía maldades; un tipo que alucinaba tanto leyendo que pensó que escribir tendría que ser alucinante por partida doble, triple… Y aquí estamos.

P.- ¿Qué importancia tiene en su quehacer diario su barrio?

R.- Me marché del barrio, viví varios años fuera de él y posteriormente fuera incluso de Madrid. Me di cuenta de que el barrio marca y se lleva dentro, por mucho que te alejes físicamente. Además, últimamente, con lo de la pandemia, salgo mucho menos fuera de él, así que el barrio ha tenido y tiene mucha importancia, ya que es el soporte a través del cual llevo a cabo mis actividades cotidianas. Literariamente huelga decir que ocupa un puesto relevante en mis novelas, siendo el marco geográfico y social de las historias.

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace 5 Jotas?

R.- Nace como todas mis novelas. Primero es una idea en mi cabeza a la que voy dando vueltas para ver si puede convertirse en novela o no. Voy pergeñando una idea central y voy ensanchando la galería de personajes y algunas situaciones. Pienso un principio y un final. A partir de ahí, mi labor es unirlos a través de una historia. En este caso pensé en un atraco original. No quería que fuera un banco o una joyería y como soy fan del jamón ibérico me inventé un almacén de jamones de alta gama. Si se piensa que cada jamón anda entre 600 y 800 euros, vaciar un almacén con miles de ellos es mucha pasta. Quería también darle un toque de humor, al estilo de los atracos de la banda de Dortmunder, el personaje del maestro Donald Westlake. Por lo demás, hay un buen repertorio de crítica social, como en toda novela negra que se precie de serlo. El porqué es fácil: siempre existe un contexto de crisis donde las desigualdades provocan conflictos y este es, y si no lo es todavía lo será, uno de estos contextos muy marcados que permiten que la novela negra siga haciendo crítica del sistema.

P.- Alguien de Sánchez Romero Carvajal ¿se ha puesto en contacto con usted? ¿le han regalado un jamón?

R.- Yo creo que es algo que los lectores deberían proponer a esa empresa. Al fin y al cabo, les hago publicidad gratuita. No, fuera de bromas, de momento nadie se ha dirigido a mí, aunque no me importaría que lo hicieran. En absoluto.

P.- ¿Gente del barrio se verá reflejada? ¿Son personajes reales?

R.- Siempre pasa. Suelo cambiar nombres, pero la gente suele reconocerse e identificarse. A veces he dejado los nombres originales, pero de momento nadie se ha ofendido, todo lo contrario. Mis personajes siempre están inspirados en gente conocida del barrio o bien son personajes Frankenstein construidos con características de varias personas. Y lo que si hago es utilizar nombres o motes de gente que conozco, aunque no tengan nada que ver con los personajes. De hecho, el Banderines fue un tipo que existió, al que conocí y que murió muy joven debido a la heroína. Ha sido un homenaje a él, aunque el Banderines literario no tenga que ver nada con el real.

P.- ¿Cuánto hay de usted en la historia?

R.- Todo escritor deja algo de sí en la historia, en cada personaje, es lógico. Por eso se dice de ciertas novelas que llevan la marca del autor. Pero no hemos de olvidar que a pesar del realismo de mis novelas lo que yo hago es ficción. ¿Qué habiéndome criado aquí mi vida podría haber sido como la de cualquiera de los personajes? Obviamente. Pero por fortuna no ha sido así, por voluntad propia a veces y por suerte otras.

P.- ¿Qué está leyendo ahora mismo? Por favor, recomiende un par de novelas.

R.- Ahora mismo estoy leyendo Un tío con una bolsa en la cabeza, de Alexis Ravelo. Voy a recomendar una novela española: Érase una vezel fin, de Pablo Rivero (el gijonés, no el actor de «Cuéntame»). Y otra guiri: El diablo a todas horas, de Donald Ray Pollock. Y os dejo un enlace a Zenda, a un artículo en cinco entregas en donde recomendécincuenta novelas negras de todos los tiempos:

P.- ¿Cómo fue su paso por Cartagena Negra?

R.- Una pasada. Por un lado, saqué una grata impresión de una ciudad que imperdonablemente no conocía. El trato con los compañeros fue otra de las experiencias muy gratificantes. Y lo tercero fue descubrir un festival al que todavía no había acudido, en unas circunstancias desgraciadas como son las actuales derivadas de la pandemia. Un festival que cuidó de los autores y del público con todas las medidas de seguridad. Y, además, descubrí a un par de tipos, los comisarios, que son la hostia, con perdón, y a todo un equipo entregado al festival y a los autores. Una pasada, insisto.

P.- Cuente alguna curiosidad literaria personal que le haya ocurrido en estos días con la presentación de 5 Jotas… si la hubiere.

R.- La novela lleva unos quince días en el mercado, por tanto, no ha habido tiempo para ninguna anécdota. Es más, debido a la pandemia la novela se presenta el 23 de octubre, pero online. Son los tiempos que nos toca vivir. Aunque no haya dado para anécdotas, es cierto que estoy recibiendo los primeros comentarios de algunos lectores y estoy muy contento porque todos son muy positivos. Quizás la anécdota sea esa, la gran cantidad de comentarios (más que nunca). Y hasta ha habido uno de una lectora señalándome un error ortotipográfico (malditos errores), pero lo bueno es que independientemente de esto también le había gustado mucho la novela.

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son? 

R.- De momento, seguir con la promoción de la novela e ir viendo el recorrido que va teniendo. Además, en diciembre me publican otro poemario. En otro orden de cosas, tengo una novela terminada y otra que estoy repensando mentalmente y de la que ya llevo unas cien páginas escritas. Trabajo no falta.

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