Rincón literario de Paco Marín

Rincón Literario de Paco Marín: «La Reunión»

TÍTULO:     La Reunión (Skhodka)

AUTOR:      Camino Díaz Bello

EDITA:       Los libros del gato negro (2023, abril)

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 14 x 21,5 cm. Número de páginas: 262. PVP: 22,00 €. ISBN: 978-84-126193-8-6

“La Reunión” es una historia perfectamente estructurada en 31 capítulos. Capítulos que se leen con mucho interés y que te atrapan el alma, aunque uno no quiera. Encierra una historia con sus afluentes correspondientes donde, para mí, lo de menos es la investigación que llevan entre manos Olivia y Oliveros. Lo más importante es el retrato que hace de ambos y algunos otros compañeros de la comisaría. Retrato personal que al reflejarlo en la mente de cada uno verán que da pena y vergüenza, amén de asco.

La sociedad no siempre limpia, las mafias, la corrupción y primero yo y luego, también yo, queda todo perfectamente reflejada. En esta novela queda impresa la maestría de Camino Díaz Bello; ella si puede definirse como escritora…no como muchos otros.

«Un periodista de renombre, Carlos García Soto, aparece muerto en el asfalto de la calle Velázquez en el distrito de Salamanca de Madrid. Al parecer todo apunta a que se ha tirado desde su ático.

Los policías de Homicidios, Olivia y Oliveros, emprenderán una investigación que los llevará por un derrotero inesperado de crimen organizado y corrupción política. Olivia tendrá que descubrir la verdad en medio de una hecatombe personal. Oliveros luchará contra sus habituales demonios mientras su olfato investigador señala esas pistas que iluminan un camino difícil lleno de trampas. Trabajarán en medio del estruendo mediático, los espumillones navideños y las amenazas de un grupo criminal que no cejará en sus actividades a pesar de que Papá Noel está a punto de aterrizar con su trineo».

Esta es la segunda novela de la saga de los policías Olivia y Oliveros, dos investigadores con garra a los que no se les resistirá esta investigación, aunque tengan que dejar de lado una vez más sus problemas personales. Y siempre con el indispensable trabajo de sus compañeros.

Camino Díaz Bello (Zaragoza, 1973) estudió Filología Hispánica en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza. Actualmente es policía y trabaja en la brigada de Policía Científica. Ha publicado las novelas tituladas “Hijas de Lilith” (2017), “No pronunciarás el nombre de Dios en vano” (2017), “Manual de una mantis religiosa” (2020) y “El color de la tristeza es amarillo” (2021). “La Reunión”, de momento, es su última publicación. Además, nos encontramos con cuentos y relatos que están publicados en distintas editoriales y revistas. Ha participado en festivales de novela negra, así como en recitales de poesía y clubes de lectura. A día de hoy sigue escribiendo desde un pueblecito aragonés donde se inspira para crear sus historias.

En tierras aragonesas nos recibe Camino Díaz Bello… Gracias…

P.- Por favor recuerde quien es Camino Díaz Bello.

R.- Camino Díaz Bello es una mujer de cincuenta años a la que le entusiasma leer y disfruta escribiendo y creando historias con las que, piensa, pone su granito de arena para hacer este mundo un poco más crítico. Es una mujer que intenta cada día superarse en varias facetas de la vida, que no es poco. Intenta mejorar como escritora y para ello aporrea su teclado una y otra vez hasta conseguir una buena historia.

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace «La Reunión»?

R.- “La Reunión” nace del hartazgo de ver todos los días en las noticias la corrupción política y la asunción de la delincuencia como modo de ganarse la vida de unos cuantos. Nace de veintitrés años de profesión en la Policía Nacional, un oficio que te abre los ojos pero que también te vuelve crítico con muchas cosas.

Y nace cuando mis dos personajes Olivia y Oliveros me piden una segunda oportunidad literaria. 

P.- ¿Por qué una nueva historia con Olivia y Oliveros?

R.- Porque en la primera novela donde aparecen, en “Manual de una mantis”, hay muchas cosas de su vida que no se completan y que quedan suspendidas y me apetecía darles más vida porque da juego para tocar temas que me interesan. Además, son, entre tú y yo, un ejercicio para mí muy catártico porque me permiten poner en sus vidas hechos y palabras que no puedo hacer en la mía porque en la vida real todo es más complicado.

P.- ¿Hay documentación o solo imaginación?

R.- Hay mucha documentación, sobre todo porque yo trabajo en la brigada de policía científica pero no sé sobre crimen organizado, no trabajo en esa área.  Pero también hay mucho de imaginación.

P.- ¿Existen, en la realidad, policías como ellos?

R.- Como ellos íntegramente no he conocido a nadie porque hay mucho de creación en ellos, pero hay trocitos de policías que he conocido. Por ejemplo, ese desencanto de Oliveros sobre cómo se trabaja a la hora de encarar algunas investigaciones sí lo he visto, también ese pesimismo por la vida… este trabajo te condiciona mucho a la hora de encarar la vida y la sociedad, vemos lo peor y eso afecta, quieras o no, a unos más que a otros, pero creo que aporta dosis de pesimismo. Muchas veces observas dramas, situaciones imperfectas y dolorosas que no puedes cambiar porque el mundo es como es y tienes una impotencia difícil de digerir… eso se lo transmito a mis personajes en cierto modo. Por ejemplo, Olivia en esta novela tiene mucho miedo para encarar su futuro, no digo más por no descubrir parte de la trama, pero es algo que, si no ves ciertas cosas, tal vez no te limita a la hora de tomar ciertas decisiones.

P.- A la hora de escribir ¿le condiciona, en algún momento, ser policía?

R.- Sí, condiciona. Primero porque es más fácil manejar el lenguaje del mundo policial y judicial al tenerlo a mano todos los días, pero además creo que al principio intentas ir con pies de plomo sobre algunos asuntos, al fin y al cabo, es lo que te da de comer, pero pronto pierdes el pudor y te tiras a la piscina. Creo que en breve hablaré sin tapujos, tal vez es la edad o que el escribir te va dando soltura para saber qué quieres decir. 

P.- ¿Hay jefes, en el diario devenir, como Paco?

R.- Ja ja ja, me gusta Paco porque es un jefe conciliador y preocupado por el trabajo, pero también marido y padre… eso es difícil de sobrellevar, es difícil conciliar responsabilidad laboral y familiar. Los comisarios suelen llevar el móvil siempre encima para estar al tanto de lo que sucede en el trabajo… ahora los jefes tienen vidas más normales, atienden a la familia, a sus hobbies, pero el jefe de antes era un policía a tiempo completo. Y no me hagas hablar más…

P.- ¿Es difícil luchar contra los poderes fácticos?

R.- Sí… es como una red, como una telaraña con múltiples hilos. Una persona sola no puede llevar a cabo tal empresa y cuando uno empieza a tener un poquito de poder, y sería quien podría terminar con ciertos actos, como tiene miedo de que esa pizca se le escurra entre los dedos, no hará nada por luchar contra el de arriba, por la sencilla razón de que todos quieren estar ahí.

P.- ¿Hay muchos policías corruptos?

R.- En el ambiente donde yo trabajo no hay corrupción policial, pero la he visto en otras plantillas y no hablo de corrupción total sino de pequeñas líneas que se traspasan. La policía actual está menos expuesta a la corrupción, pero los hay, como los hay en todas partes, cada uno se pone su excusa para cometer la falta, eso sí. En la novela es corrupción de alto nivel, pero sobre todo lo que me interesaba era confrontar a mis policías con esa tentación de sucumbir a las fuerzas del mal cuando la vida te pone contra las cuerdas. Porque cuando todo va bien, no es necesario analizar nuestra honradez, pero… ¿cuándo va mal?

Creo que casi todos los que trabajamos en mi oficio seríamos honrados hasta el fin o eso me gustar pensar.

P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer «La Reunión»?

R.- Porque el lector va a encontrar personajes vitales y auténticos, con sus problemas y sus defectos, pero en los que tal vez se reconozca a ratos. Porque leer una novela negra siempre es entretenido. Porque mi novela es un grito contra la corrupción y una reflexión sobre lo que los ciudadanos de a pie pensamos sobre los poderosos. Tenemos pocas o nulas herramientas para denunciarlos, pero al menos con las palabras dejamos un pequeño granito de arena.

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?

R.- Seguir escribiendo desde luego. Ya hay una tercera novela de Olivia y Oliveros con nuevas aventuras en mi ordenador esperando a ser corregida y publicada… y nuevos deseos… todo se andará. De momento me doy por satisfecha con que la gente lea la novela y le remueva algo por dentro.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba