Rincón literario de Paco Marín

Rincón Literario de Paco Marín: “Los guardianes Del Prado”

TÍTULO:     Los guardianes del Prado

AUTOR:      Javier Alandes

EDITA:       Espasa (2022, mayo)

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta. Tamaño: 15 x 23 cm. Número de páginas: 544. PVP: 19,90 €. ISBN: 978-84-6861-5

“Los guardianes del Prado” es uno de esos libros que vamos retrasando la llegada al final. Lectura entretenida y, sobre todo, para aprender y enterarse de cuestiones no muy claras.

Alandes maneja con gran maestría a personajes reales e imaginarios, manteniéndose en todo momento fiel a la historia. En definitiva, insisto, la historia resulta distraída, enriquecedora y fundamentalmente distinta.

Muy interesante es el capítulo dedicado a Velázquez. Como interesante es poder ver la historia desde diferentes planos.

Una época convulsa donde todo tiene un precio… 

En 1936, el ambicioso general Gallardo, designado por Franco para negociar las contraprestaciones por el apoyo de Alemania en la Guerra Civil española, se reúne con el general nazi Jurgen Von Schimmer, representante del gobierno alemán, para tratar de llegar a un acuerdo. Pero lo que este le pide a cambio es casi un imposible: por la aviación alemana para bombardear puntos clave en España, la valiosísima colección de monedas de oro del Museo Arqueológico Nacional; por enviar las tropas terrestres nazi, que acabarán con la guerra de un plumazo, el Autorretrato de Durero que descansa en El Prado, y… Las Meninas.

Gallardo, preso de una ambición desmedida, acepta dicho trato por su cuenta y riesgo y, junto con un grupo de hombres sin escrúpulos, orquesta un plan para hacerse con todo ese Patrimonio Nacional y entregarlo a los nazis.

Un momento en el que todo estaba a punto de cambiar…

En 1980, Fernando Poveda, periodista en horas bajas, recibe el encargo de escribir un reportaje sobre Félix Santurce, empresario valenciano colaborador del Gobierno Republicano durante la Guerra Civil, que en 1937 fue ejecutado en Berlín por el general Jurgen Von Schimmer mientras solicitaba la neutralidad de Alemania en la guerra española. El Ayuntamiento de Valencia quiere rendir un homenaje póstumo al empresario en su condición de héroe y mártir de la República.

El periodista comenzará una investigación sobre la vida de Santurce, que le llevará a descubrir un complot organizado para el robo de Las Meninas, cuadro que estaba en Valencia en 1936. Un complejo entramado de traiciones y mentiras, donde funcionarios corruptos, contrabandistas y militares, fueron capaces de cualquier cosa por dinero y poder.

En su búsqueda, Fernando también se encontrará con la historia de Alejandro Santoro, un joven arquitecto designado por el Gobierno como custodio de los cuadros en Valencia. Con fuertes convicciones del deber y el honor, Alejandro conocerá el amor, y vivirá el horror de una guerra cruel, entrando de lleno en el conflicto debido al plan para robar los cuadros que él custodia. Y entrará en contacto con la figura de Mateo Aguirre, hombre designado para ejecutar el robo de Las Meninas en Valencia ¿Conseguirá Alejandro detener el robo de arte más importante de la historia?

 Y una ciudad a merced de un destino incierto…

Los guardianes del Prado es un viaje trepidante en el tiempo, donde el lector podrá ser partícipe de la evolución de la ciudad de Valencia en un momento en el que es invadida por la bruma y en su búsqueda constante por la luz.

Javier Alandes (Valencia, 1974) es Licenciado en Economía y desarrolla su carrera profesional, además de cómo escritor, como formador y conferenciante en emprendimiento, Storytelling y competencias transversales. Es autor de las novelas “Partido de vuelta” (2018), “La balada de David Crowe” (The Force Books, 2019), y “Las tres vidas del pintor de la luz” (Editorial Sargantana, 2019), una ficción histórica sobre un cuadro atribuido a Joaquín Sorolla que le ha situado en el panorama literario español.

Interesantísima conversación con Javier Alandes… Un placer… Gracias…

P.- Por favor, presente a Javier Alandes.

R.- Nací en Valencia, 1974. Economista de formación, me dedico a la mentorización de personas y proyectos emprendedores, y soy conferenciante sobre Storytelling en eventos de emprendimiento, empleabilidad y empresa. Aunque amo mi trabajo, mi verdadera pasión es escribir. Actualmente tengo 6 novelas, y la última es Los guardianes del Prado (Editorial Espasa, 2022).

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace “Los guardianes del Prado”?

R.- Como enamorado que soy de mi ciudad, me encantan los hechos históricos que en ella se han producido. Y me llaman más la atención aquellos que son poco conocidos por la mayoría de las personas. La estancia de los cuadros del Museo del Prado en Valencia durante el primer año de la Guerra Civil es uno de esos hechos. Pero yo no soy historiador; si hago un libro divulgativo sobre ese acontecimiento, no estoy aportando nada. Pero, como novelista, si cuento ese hecho junto a una trama de ficción, estoy aportando las 3 E que le debemos pedir a cualquier novela: entretener, enseñar y emocionar.

P.- ¿Cómo se documentó? ¿Cuánto tardó en redactarla?

R.- Que la novela esté en manos de los lectores es la culminación a un proceso de trabajo de dos años, entre documentación, redacción y correcciones. 

El proceso de documentación fue muy arduo, por la cantidad de información que hay sobre la época y el traslado de los cuadros en cuestión. Navegar entre ingentes cantidades de fuentes documentales y tomar solo aquella cantidad que es fundamental para el desarrollo de la novela es un trabajo de orfebrería. Si alguna persona está interesada en indagar un poco más sobre el tema, le recomiendo el libro “El milagro del Prado, de José Calvo Poyato, y el documental “Las cajasespañolas”, de Alberto Porlan.

Con toda esa documentación, y el trabajo de estructurar las tramas de la novela, el proceso de escritura fue de unos seis intensos meses.

P.- Del hecho histórico a intriga ¿le resultó complicado este paso?

R.- Hilar realidad con ficción es un complejo ejercicio, al menos para mí. Sobre todo,porque mi intención era que la parte de ficción no desvirtuara ni tergiversara la realidad. La historia es la que es, y ocurrió de la forma que ocurrió. Pero tiene tantas lagunas y puntos ciegos, que la trama de ficción se adaptaba como un guante. Es un delicado equilibrio, un gigantesco juego de engranajes en el que todos han de moverse de manera adecuada para que el mecanismo funcione. 

Es la novela que más me ha costado de escribir por ese juego entre realidad y ficción. Pero también con la que más he disfrutado.

P.- Personajes reales y ficticios pululan por la historia…y son bastantes. ¿En algún momento se despistó, perdió el hilo y, vuelta a empezar?

R.- Yo no empiezo a escribir la primera página de una novela hasta que no tengo estructurada y desarrollada toda la historia en mi cabeza. Mi pequeño rincón de escritura parecía una oficina de investigación, con una pizarra de la que colgaban fotos, hilos rojos que unen unas con otras y multitud de flechas que solo entendía yo.

Un puzle de estas dimensiones, o está perfectamente estudiado o es imposible que funcione. Y, de ese modo, es imposible perder el hilo.

P.- 1936 / 1937, 1980 / 1981. Dos momentos históricos importantes en la reciente historia de España ¿su intención era acabar en el 23F?

R.- La novela se estructura alrededor de dos tramas. La de 1936-1937 es la que nos habla del traslado de los cuadros a Valencia, y de un complot para robar Las Meninas y entregarlas a Hitler para que Alemania envíe tropas terrestres a España y ayudar al bando nacional. La trama de 1980-1981 está protagonizada por Fernando Poveda, un periodista al que le encargan un reportaje sobre Félix Santurce, un empresario valenciano que murió ejecutado en Berlín en 1937, mientras pedía al gobierno alemán su no intervención en la guerra española. En su investigación, Fernando descubrirá esa trama oculta para intentar robar Las Meninas en Valencia, y a los personajes que querían hacer ese expolio de arte y a los que querían evitarlo. Y esa investigación chocará contra el ruido de sables del 23F.

El alzamiento militar del 36 y el golpe del 81 son hechos separados por 45 años de distancia, pero muy cercanos ideológicamente. Para mí resultaba lógico enlazarlos.

P.- ¿Qué peso tuvo Valencia en la Guerra Civil?

R.- El Gobierno Republicano decidió desplazarse a Valencia por dos motivos: por ser una ciudad alejada del frente, y por tener suficientes edificios públicos para alojar ministerios, direcciones generales y cientos de funcionarios. Pese a estar en guerra, el país debía seguir funcionando.

Ese desplazamiento del gobierno trajo consigo también a artistas e intelectuales, y Valencia se convirtió en un polo cultural y pensador. Pero también se convirtió en nido de espías, contrabandistas y buscavidas. Era el caldo de cultivo perfecto para una aventura como la que se relata en “Los guardianes del Prado”.

P.- ¿Cuáles son sus géneros y autores favoritos?

R.- Mi género favorito en la novela histórica, pero con esas tramas de ficción que nos hacen vivir el destino de los personajes en los peligros del contexto histórico en el que se ambienta.

Pérez Reverte, Julia Navarro, María Dueñas, Vicente Vallés, José Luis Gil Soto… la lista sería interminable.

Y, como contrapunto, y alejado diametralmente de lo que escribo, me encantan las buenas novelas de ciencia ficción: Ted Xiang, Tim Powers, Philip K. Dick, Asimov…

P.- Como lector, prefiere ¿libro electrónico, papel o audio libro?

R.- Prefiero papel. El tacto, pasar las páginas y dejar un marcapáginas allá donde te has quedado. Además, me encanta ordenar y reordenar los libros de mi biblioteca. Releerlos, coger alguno para inspirarme, tener distintas ediciones del mismo título.

Pero también tengo un ebook que siempre llevo en la mochila, cargado de libros que esperan su turno. Hago muchos viajes en metro al día por mi ciudad, y esos minutos de lectura me son más cómodos con un libro electrónico.

He de reconocer que al audiolibro todavía no le he pillado el punto en lo que se refiere a novela. Para ensayo me parece fantástico.

P.- ¿Qué está leyendo ahora mismo? Recomiende, por favor, un par de títulos.

R.- “Nadie podrá quererle como yo”, de Juan Pedro Cosano, para descubrir la historia de Carlos II “el hechizado”, hijo de Felipe IV y uno de los reyes más olvidados de nuestra historia. Y “36” de Jerónimo Tristante, un thriller de investigación protagonizado por un teniente republicano en ese Madrid asediado de 1936 que también aparece en “Los guardianes del Prado”.

Dos novelas magníficas.

P.- ¿Qué manías tiene a la hora de escribir?

R.- Solo tengo una. Cada vez que me pongo a escribir he de asegurarme que tengo cuatro o cinco horas para hacerlo. Necesito releer los dos capítulos anteriores para volver a coger el tono y, a partir de ahí, seguir construyendo. Admiro a esas personas que escriben que dicen que siguen trabajando en el tren, en el avión, y que aprovechan cualquier minuto que tienen.

¡Ah!, y no puedo dejarme un capítulo a medias.

P.- ¿Cómo le ha ido en la Feria del Libro de Madrid?

R.- Una experiencia fantástica. Yo soy un autor desconocido, pero Espasa está haciendo una promoción fantástica de la novela. Cuando personas lectoras que no conoces personalmente hacen cola para que les firmes un ejemplar, es algo mágico. A mí me hace sentir muy especial. Y, por ello, también trato que esas personas se sientan especiales: una pequeña charla sobre la novela, una foto, una dedicatoria larga, un cuño especial que tengo para firmar esta novela…

Una vez acabó mi turno de firmas en la feria, tuve que salir de la caseta y seguir firmando en un banco del Retiro. Lo dicho, una experiencia maravillosa.

P.- Relate alguna curiosidad literaria personal que le haya ocurrido y no ha desvelado hasta ahora…si la hubiere.

R.- Lloro. Lloro mucho escribiendo una novela. Al relatar hechos ocurridos en el siglo XX, en el proceso de investigación entrevisté a descendientes de personas que habían participado directamente en los hechos que narro. Me traspasan su emoción, su admiración por su padre o su abuelo. Ellos se abren y se emocionan, y yo no puedo hacer otra cosa que emocionarme con ellos.

Cuando estoy escribiendo los fragmentos inspirados en la información recogida en esas entrevistas, es como si las reviviera de nuevo, y vuelve a aflorarme todo ese sentimiento. Escribir te hace sentir muy vivo.

P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer “Los guardianes del Prado”?

R.- Si a mí me dicen, “una novela que narra un complot para robar Las Meninas y entregarlas a los nazis para que envíen tropas a España y acaben con la Guerra Civil de un plumazo”, lo primero que hago es decir que quiero leer eso ya mismo. Y si además me cuentan que hay aventuras, venganza, amor, misterios, investigación, momentos de reír, otros de llorar, y personajes inolvidables, me voy de cabeza a la librería.

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?

R.- Pues ya estoy inmerso en mi próxima novela, está muy avanzada. Los tiempos editoriales son complejos, y una novela se publica dos años después de escribirla, aproximadamente. Por ello, cuando una novela ve la luz, otra ya está en camino.

Y sigo con esta temática que me está dando tantas alegrías: historia, arte, y una trama de ficción entrelazada.

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