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“TAN LADRÓN ES EL QUE ROBA, COMO EL QUE LE SUJETA LA ESCALERA”, Ramón Galindo

Y con esto poco a poco en este último domingo del verano, aquí estamos, como siempre en estas fechas mirando al cielo por si se acerca la DANA, antes le llamaban, gota fría, después ciclogénesis explosiva ¡En fin! lo que viene siendo una tormenta de toda la vida, y mientras en Valencia el Gobierno se apura en abrir las golas del Perelló y el Perellonet para proteger la Albufera, y en la Río de O Burgo en La Coruña las dragas ya están a tope, el Mar Menor sigue colapsado a la espera de que las lluvias endulcen sus aguas, sin poder abrirlas porque según “algunos” el agua del Mediterraneo les hace bajar la salinidad, -la de las lluvias debe ser que no- cosa que al parecer antes “ellos” pensarán que no ocurría desde el S. XV en el que fueron abiertas, y que antes de construirse La Manga no hacía falta pues las aguas se comunicaban por encima del cordón de arena y por Veneciola hoy también está colmatada, pero ¡En fin! Esto no quita que URGENTEMENTE tengan que cerrar el grifo de la porquería que por cierto también endulza.

  Y cuando se consiente -que se consiente- que se homenajee a los asesinos, 

-“TAN LADRÓN ES EL QUE ROBA COMO EL QUE LE SUJETA LA ESCALERA”-que en este caso es además es un asesino de inocentes (Parot), lo único que se demuestra es ser una sociedad enferma y depravada.
Estamos viendo como en Malasaña al parecer sus residentes se hayan asustado por una manifestación, que yo desde aquí no justifico, que fueron a pegar gritos y a romper papeleras -nada comparable con los destrozos de cualquier botellón de los de ahora- . Algunos medios audiovisuales no paran de darle repercusión. Pero no lo comparemos con los que ponían bombas y pegaban tiros por la espalda ¡Eh! ¡NO LO COMPAREMOS! estos son gamberros y los otros asesinos.

   Y esto es con lo que convive y gobierna Sánchez, ahora no nos asustemos de que incline la cabeza sacando el culo ante la señera mientras permite que ultrajen y ninguneen a la enseña nacional, a él se la suda, él solo quiere el colchón de la Moncloa y el falcon. 

 Y mira tú por dónde, que cuando lo escuché decir en la negociación que “nunca habrá referéndum ni autodeterminación” hasta yo fui tan ingenuo que en el primer segundo casi me lo creo, pero que inmediatamente me acuerdo que se trata del mayor mentiroso de la historia y por lo tanto, él mismo a sabiendas de que su lecho y su avión dependen de los que aclaman a los asesinos y quieren la independencia para sus chanchullos, (véase el ejemplo del sueldo y las prebendas de los expresidentes catalanes), solo tiene dos caminos, marearlos hasta el fin de la legislatura dejando las puertas abiertas para pedir ayuda en las próximas elecciones, que los otros a sabiendas de que este es al único “primo” con el que pueden torear. ¡O! Si se ve con el agua al cuello, este payo no tiene escrúpulos, -una vez sacado el culo “señeril”- en arrodillarse y ceder a las embestidas del separatismo, que dicho sea de paso no es el deseo de la mayoría del pueblo catalán sino de la mayoría del laberíntico y desequilibrado sistema electoral.  Sistema electoral que permite a la suma de minorías repartirse el pastel de la mayoría y que está formado por una industria de ineptos e inútiles que en la empresa privada se comerían los mocos, y cuya culpa de dejarlos arrimarse a la teta política no la tienen más que los que son medio inútiles que solo se rodean de los ineptos del todo para no tener que estar pendientes de que les chafen la guitarra.  

   No producen, pero lo peor son los que no han producido nunca, los que nunca han pagado impuestos y sus historias laborales sólo son parches de historias inventadas, másteres falsos o comprados y algún título universitario de “pinta y colorea” ¡Como van a dejar la poltrona! Si valores como la dignidad, el honor o el trabajo no están en sus credos, pero son los que nos gobiernan y por eso la sociedad está enferma, por eso seguirán permitiendo que no se quemen determinados símbolos en las fallas, mientras ultrajan los nuestros; que sigan ocupando impunemente las viviendas de los ancianos indefensos que tengan que ser hospitalizados; seguirán consintiendo que entren las bandas de delincuentes por las noches a robar en nuestras casas sin poder defendernos; seguirán permitiendo que las manadas de magrebís violen y torturen a las mujeres mientras demonizan a los hombres eludiendo el menor respeto a la presunción de inocencia y permitiendo impunemente las denuncias falsas; seguirán mirando para otro lado cuando a menores tuteladas las prostituyan; seguirán incitando a los escraches, pero cuando se los hagan a ellos pedirán cárcel para quienes se los hagan; seguirán escondiendo su patrimonio y maquillando sus chanchullos  cambiando la titularidad de sus negocios; seguirán creyendo que “dimitir” es el nombre de un emigrante ruso y “cotizar” el de un wisqui escocés. Porque esta pandemia de zánganos permite todo a cambio de que no les arrebaten el chusco de entre sus colmillos. 

En este país, mientras no se imponga la norma de que a la política se tiene que llegar con los deberes hechos y el expediente limpio, seguirá pasando lo que está pasando porque los que no tienen otra cosa seguirán tragando lo que haga falta para mantenerse en la poltrona, y Sánchez es el claro ejemplo.

    Del precio de la electricidad no digo nada pero ¿Os habéis fijado que ya se habla de la Semana Santa y no de la navidad? Debe ser porque los pasos y los tronos van con velas. 

    Y que ya vayamos viendo botellones de más de 25.000 “botelleadores” es para poner a pensar a esta casta política, incapaz de contener las necesidades de diversión con riesgos de contagios masivos, —para esta casta mejor que lo hagan en la calle enriqueciendo a las tiendas de chinos con alcohol barato, que abrir las salas de fiestas y discotecas, por si hay contagios no asumir responsabilidades-, pero también incapaz de ofrecer alternativas a una juventud que visto lo visto, aprobará sin estudiar y aspirará a cobrar sin trabajar ¡Como para meterse con ellos! Se quedarían sin votos. 
    Y como todos los domingos, a vuestra salud y en perjuicio de la mía, mientras pueda y me apetezca, enciendo el puro y tecleo estas improvisadas letras  , con la única excusa de enviar un fuerte abrazo a amigos y familiares.

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