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Un grupo de investigación de la UMU descubre que el Cloprostenol, un medicamento, mejora la tasa de partos en las cerdas

Un grupo de investigación de la UMU descubre que el Cloprostenol, un medicamento, mejora la tasa de partos en las cerdas

Según un reciente estudio, la administración de este medicamento a cerdas 24 horas después del parto reduce el intervalo destetecubrición, es decir, el periodo comprendido entre el destete y la siguiente cubrición; y mejora la tasa de partos en el en el ciclo posterior

Los investigadores Sara Crespo y Joaquín Gadea, del Departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia (UMU), han publicado un artículo en la revista ITEA  -Información Técnica Económica Agraria, donde estudian los efectos del Cloprostenol, un medicamento que tiene un importante efecto en el ciclo ovárico. 

El estudio se ha realizado con un número elevado de animales en una granja en ausencia de problemas productivos, y asegurando la homogeneidad de los grupos a comparar, distribuidos al azar. Por lo que los resultados y conclusiones alcanzados pueden ser referencia para su aplicación en el sector porcino, bajo condiciones comerciales.

“En las granjas comerciales el mantenimiento de un porcentaje elevado de tasa de partos nos permite llevar más o menos un número de lechones constante, asegurando la productividad de la explotación”, explica la investigadora Sara Crespo. “Cuando los indicadores reproductivos están en más bajo rendimiento”, declara Crespo, el coste de la producción de lechón se ve “altamente afectado” causando un impacto económico “bastante elevado”.

Los resultados de la investigación han puesto en evidencia que “la inyección de Cloprostenol tras el parto en cerdas con una lactación media de 27 días permite una mejoran los índices de fertilidad, haciendo más fértil el ciclo siguiente y reduciendo los días no productivos de las cerdas”, explica Gadea. 

Además, añade, que “los efectos positivos son más evidentes en animales con elevada paridad, por lo que esta mejora en la producción justificaría el coste de la aplicación del fármaco (aproximadamente 1,10-1,50 €/inyección), especialmente en este tipo de cerdas”.

La investigación ha estudiado las consecuencias de la aplicación en 448 cerdas productivas de diferente paridad: 215 cerdas del grupo control y 233 cerdas a las que se le administró Cloprostenol. A éstas últimas se les inyectaron 2 ml de cloprostenol sódico 24 h postparto.

La prostaglandina, el principio activo del Cloprostenol

Una de las aplicaciones de las prostaglandinas y sus análogos está destinada a disminuir el intervalo destete-cubrición, es decir, el periodo comprendido entre el destete y la siguiente cubrición, acelerando así la expresión de un nuevo ciclo, es decir, reduciendo el intervalo entre dos ovulaciones. La aplicación de prostaglandinas, por tanto, es una práctica ampliamente utilizada en el sector porcino y tiene diversas aplicaciones y finalidades. 

Algunos estudios reflejan efectos contradictorios en su aplicación sobre la tasa de partos: hay investigaciones que detectan mejoras en el tamaño de camada y otras que no encuentran diferencias frente a los grupos a los que no se le administra estas sustancias.

Sin embargo, explica Gadea, “en nuestro estudio, la aplicación de prostaglandinas tras el parto en una explotación sin problemas reproductivos ha tenido un efecto positivo sobre diversos parámetros en el ciclo productivo siguiente”. Estas ventajas fueron: “la reducción del intervalo destete-cubrición, la disminución de la tasa de abortos y el incremento en la tasa de partos; aunque el tamaño de la camada no se vio afectado”, aclara el investigador.

Reducción de los niveles de progesterona en cerdas lactantes

Este medicamento también sirve para reducir de forma indirecta los niveles de progesterona en sangre. Esta hormona, encargada del mantenimiento de la gestación, produce el “desencadenamiento del parto” cuando hay una bajada en sus concentraciones, o en su caso, “una ayuda en retorno de salida a celo favoreciendo a la siguiente gestación”, desarrolla Crespo.

Aun así, “la administración de prostaglandinas supuso un descenso significativo de los niveles de progesterona entre el día del parto y 72 h después, mientras que el grupo de control no tuvo ese descenso, lo que pone de manifiesto la efectividad del tratamiento”. Por tanto, también se ha demostrado que los niveles de progesterona en las cerdas lactantes  descienden tras la inyección de prostaglandinas tras el parto.

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